Hoy le vimos a JAN unas manchitas rojas en el cuerpo. Tenía 38 de fiebre.
Nos asustamos y le llevamos a urgencias del ambulatorio cercano a casa.
Allí le vio la pediatra y nos dijo que en principio le parecía viral, que podría ser sarampión, pero que prefería que le vieran en el Niño Jesús.
Dos de las manchitas eran petequias (las que salen marcadas con boli en la foto) unas manchas que al estirar la piel no desaparecen. Hay que vigilar si le salen petequias ya que pueden ser síntoma de una enfermedad más grave.
Llegamos al Niño Jesús y nos atendieron bastante rápido. Le vio una doctora, le tomaron la temperatura y nos dijo que en principio no parecía grave pero que querían descartar cualquier enfermedad, así que le hicieron una analítica.
Este fue el peor rato. Nos hicieron salir, le sacaron sangre y le pusieron una vía por si hacia falta para algo. Nunca nos habíamos separado de JAN en un hospital. Estábamos totalmente paralizados sin saber que hacer, no entendíamos por qué nos obligaban a separarnos de él en un momento así, en el que realmente iba a necesitar el calor de sus padres.
El rato se hizo interminable y por fin se escuchó que nos llamaban por la megafonía.
Entramos y lógicamente estaba llorando. Se fue calmando poco a poco y nos pasaron a una salita donde estuvimos esperando más de una hora los resultados.
Por fin llegó la doctora, la analítica estaba perfecta y cualquier enfermedad complicada estaba descartada.
La doctora nos ha dicho que a ella no le parece sarampión, que ve que es un virus y que en principio hay que observar y que no cree que tenga ninguna complicación.
Así que nos hemos vuelto a casa.
JAN está bien, ha estado activo y ha comido bien. El poco de fiebre que ha tenido le ha dejado un poco molesto. Ahora esta dormidito.
En el hospital dos enfermeras y dos doctoras le han piropeado. La verdad es que nos han tratado muy bien.
Esperemos que pase buena noche y lo que tenga no vaya a más.
¡Menudo susto!
¡Ánimo hijo!
