Hoy hace 7 años que murió mi padre.
Una y otra vez no puedo dejar de pensar lo maravilloso que hubiera sido que JAN y su abuelo paterno se hubieran conocido.
Cierro los ojos e imagino a mi padre con JAN en brazos, mi hijo no dejaría de mirarle, con sus manitas acariciaría su barba y mi padre sería tremendamente feliz.
Mi padre me inculcó muchísimos valores y ahora yo seré el que se los transmita a mi hijo.
Recuerdo su mirada limpia, su paz, su calidez, su calor, su verdad.
Papá, allá donde estés que sepas que te amo y que estás vivo en mi corazón.
Gracias por todo el amor que me diste.
Gracias por enseñarme a ser quien soy.
Gracias por haber sido mi padre.







