INQUIETO

Nada más llegar al chalet donde se celebraba el cumple de mi amigo Nacho, la cosa empezó mal.

JAN venía dormido, yo estaba saludando a la gente y se despertó. Coincidió que varios amigos le estaban mirando y al no verme se asustó.

A partir de ahí estuvo muy dependiente. Quería estar en mis brazos constantemente y lloraba por cualquier cosa.

Hasta una mosca que pasaba cerca de él, le asustaba y le hacía llorar.

Eso si, comió como si no hubiera un mañana: un bol entero de verduras, un pedazo grande de pan, varios trozos de chuleta y un petit suisse.

¡Toma ya!

El rato que comió estuvo tranquilo, pero cuando terminó de comer siguió inquieto.

Yo creo que echaba de menos a Mónica. No pudo venir, hoy también le tocaba trabajar.

Como JAN estaba tan inquieto, decidí marcharme… fue montarle en el coche y se calmó. Al rato se quedó dormido.

Seguramente también influyó que estaría cansado.

Durante un rato no sabía muy bien que le pasaba. Normalmente sé lo que necesita en cada momento, pero cuando llora y no identifico que es lo que le ocurre, lo paso mal.

No suele estar así casi nunca, uno se da cuenta de lo bien que reacciona JAN allá donde le llevemos, raro es el día que se queja.

LA MÁSCARA

Hoy estuvimos JAN y yo cenando en casa de unos amigos, Mónica tuvo que trabajar.

Al entrar a la casa, noté que JAN se ponía nervioso, se agarraba muy fuerte a mi, como si tuviera miedo de algo. Hemos estado muchas veces en esa casa y nunca le había pasado eso.

Al rato volví a pasar con él por el recibidor, que queda de paso hacia la cocina y volvió a hacer lo mismo.

Observé bien donde miraba y me di cuenta lo que era. Una máscara africana colgada en la pared con una expresión fuerte.

Me quedé impresionado… ¡le estaba dando miedo una máscara! No se si será una fantasía mía, pero siento que es algo muy positivo a nivel cognitivo: reconocer una expresión desafiante, en una máscara estática que está en la pared de una casa y sentir miedo.

Se agarraba a mi con muchísma fuerza. Le daba miedo pero le llamaba mucho la atención y no paraba de mirarla.

¡JAN, no dejas de sorprenderme!

CINE

Hoy se puede decir que JAN ha visto su primera película en el cine.

Hemos vuelto al cine de verano, ponían una de dibujos animados.

La verdad es que JAN ha estado mucho rato observando la pantalla con atención.

Se cansaba por momentos, pero yo diría que ha visto más de un 60% de la película.

Cuando ha terminado y los niños han aplaudido, el también ha dado sus palmitas.

Es hermoso seguir compartiendo cosas con él.

BUCEANDO

Hace días que Mónica viene probando con JAN en la piscina el buceo…

Le mete la cabeza bajo el agua, le mueve y le mantiene un par de segundos.
Él sale del agua partiéndose de risa.

Hoy he probado yo.
Teniéndole cogido de los hombros, le he soltado un poquito.

Se hunde hacia abajo, y hace mucho movimiento con las piernas para subir.

Es muy gracioso. También se reía un montón.

¡Es maravilloso verle disfrutar en la piscina!

UN PASO MÁS

Tarde o temprano tenía que ocurrir. Coincidió que Mónica y yo teníamos que trabajar y tuvimos que enfrentarnos a la separación.

Virginia, la tía de JAN, nos ayudó y se quedó con nuestro hijo.

Al principio yo estaba bastante agobiado, Mónica ya se había marchado a trabajar y yo dejé a JAN con Virginia.

Me quedé bastante triste.

En resumen todo fue bastante bien, estuvo una hora y pico sin llorar, luego lloró un rato y justo le pude ver para consolarle.

Mas tarde durmió un poco, estuvo bien y lloró otro ratito.

En definitiva ha sido muy positivo.

Agradecemos de corazón a Virginia todo su cariño y esfuerzo.

Un paso más en este duro proceso.

EN ESTE ESPEJO TE VI NACER

Hoy Mónica me ha sorprendido con algo precioso.

JAN estaba sentado en la mesa, esperando que le termináramos de preparar la comida. Mónica le ha acercado el espejo cuadrado, se lo ha puesto delante y le ha dicho: «JAN, en este espejo te vi nacer…»

Me he quedado helado. Ese fue el espejo que nos pusieron delante cuando JAN estaba a punto de nacer.

Nuestro hijo nació en casa, con un ginecólogo y una matrona. Siempre recordaremos ese espejo y siempre recordaremos ese hermoso momento.

JAN, somo afortunados por haberte visto nacer.

¡Te queremos!


BALANCE

Reflexionando esta mañana he sido consciente del tiempo que llevo conviviendo a solas por las mañanas con JAN. Mónica comenzó a trabajar en abril, más de cuatro meses han pasado.

Recuerdo que al principio tenía miedo de como iba a ir todo.

Haciendo un balance de estos meses puedo decir que ha sido una experiencia única. En cierta manera me puedo sentir afortunado, no todos los padres pueden estar tantas horas con su hijo.

Creo que me he organizado bastante bien, he conseguido establecer un horario con la comida y la siesta, he disfrutado de JAN… y he aprendido mucho.

He de reconocer que en algún momento ha sido duro y cansado, pero en general el balance ha sido muy positivo.

Haciendo esta reflexión me doy cuenta de lo poco que me queda de estar con JAN por las mañanas, en septiembre comenzará la Escuela Infantil.

Así que los días que me quedan voy a tratar de disfrutar al máximo de mi hijo.

ATRACCIÓN

¡Qué gran tarde pasamos ayer!

Moni y yo disfrutamos mucho con JAN.

Está muy mayor, cada vez se pueden hacer más cosas con él.

Fuimos a un restaurante a cenar, le sentamos en una trona y comió lo mismo que nosotros. Le íbamos dando de comer a la par.

Al irnos, vimos unas pequeñas atracciones y nos decidimos a montarle.

Mónica y yo nos llenamos de alegría al verle subido en la atracción. Fue muy emocionante para nosotros.

Hijo es hermoso compartir tantas cosas contigo.

¡Te amamos!

ANNA

Anna adora a JAN… y JAN adora a Anna.

Ya hemos hablado varias veces de Anna en el blog, es una amiga nuestra y tiene una relación maravillosa con nuestro hijo.

Llevábamos tiempo intentando sacar un hueco para dejar a JAN con Anna y probar si no lloraba. Ayer pudimos probar. Fueron 35 minutos y JAN no lloró.

¡Bravo!

Estuvieron por la calle y la cosa fue genial.

Nos tranquilizó un montón que fuera así.

Ahora hay que probar el próximo día un rato más y así poco a poco.

Ojalá se empiece a acostumbrar y en septiembre no lo pase mal cuando vaya a la Escuela Infantil.

¡Gracias Anna!