En un principio habíamos pensado hacer una súper fiesta como la del año pasado.
Empezamos a hacer una lista de personas y nos salían más de noventa.
Al final pensamos que iba a ser demasiado, no teníamos fuerzas para meternos en semejante fregado. Además para JAN podía convertirse en un agobio.
Optamos por una pequeña fiesta en casa.
Llamamos a algunos amigos y al final nos juntamos veinte adultos y quince niños… se nos fue un poquito de las manos… 🙂
Al principio me sentía extraño, había gente que no se conocía y el espacio no era demasiado grande… pero poco a poco la gente se fue integrando y todo fluyó de maravilla.
Lo peor de todo era que el protagonista de la fiesta no se sentía bien. Algo le pasaba porque lloraba y solo quería estar en brazos de Moni o en mis brazos.
Cuando le sacamos la tarta se puso a llorar y no la quería ni mirar. Así que no pudimos hacer la foto añorada por algunos de vosotros.
Luego supimos que lo que le pasaba era que no se encontraba bien, ya que vomitó un par de veces. Lo bueno de todo es que pudimos respetarle en todo momento su decisión. Incluso mucho rato estuvo en el piso de arriba junto a uno de nosotros.
Ahora está jugando tan tranquilo.
Para nosotros el balance ha sido muy bueno, lo pasamos muy bien y nos sentimos muy arropados. Es una pena que JAN se encontrara mal, pero estoy seguro que le hizo bien el sentir cerca a tanta gente que le ama.
Esperemos que los vómitos no vayan a más.
Por último comentar que cabe la posibilidad de que mañana domingo en las noticias de la sexta hablen de la historia de JAN, aunque no es seguro que lo pongan estaremos atentos por si acaso…
Añadido:
Me acaban de decir que lo de la sexta seguramente se emita el próximo sábado… ya os iré contando.