Estábamos terminando de cenar, JAN estaba muy nervioso y activo; alegre y juguetón, pero muy inquieto. No paraba de girar la cabeza hacia los lados y de parlotear.
De pronto Moni le cogió la mano, le miró a los ojos y respiró profundamente, entonces JAN suspiró. Luego nos cogimos los tres de las manos y nos miramos.
JAN acercó su boquita a las manos y las besó, fue precioso.
Luego se quedó mucho más tranquilo.
Eso si, son casi las doce y todavía no se ha dormido… 🙂





