Hoy ha sido un día importante y a la vez difícil.
Por fin nos han dado la cita en el centro base para conceder a JAN la minusvalía o discapacidad.
En el centro base ha sido evaluado por un psicólogo, una doctora y una asistente social.
He de decir que nos han tratrado los tres con mucho respeto y profesionalidad. Han sido agradables, educados y simpáticos.
Realmente siento que en el caso del Síndrome de Down y con la edad de JAN (cuatro meses) es un poco rutina, ya que hemos oído que le van a conceder en principio el mínimo para poder recibir ayudas, que es el 33% de discapacidad. Aun así nos han preguntado muchas cosas, le han hecho algunas pequeñas pruebas y nos han pedido el resultado del cariotipo que le hicieron en el hospital Niño Jesús.
Aproximadamente en un mes nos llegará a casa el certificado de minusvalía, con el que podremos:
– Conseguir la plaza gratuita en un centro de estimulación, en este caso Altea.
– Recibir una ayuda económica, 1200€ al año, no es mucho, pero no viene nada mal, ya que los gastos cada vez son mayores.
– Descuentos en la declaración de la renta, el descuento depende del grado de minusvalía.
– Si te compras un coche te dan la posibilidad de ponerlo a nombre de JAN y así no pagar el impuesto de matriculación, ni el de circulación.
– En el caso de tener un hijo más, pasaríamos a ser familia numerosa, y conseguiríamos algunas otras ventajas.
Prácticamente estas son las ventajas que te da el tener la minusvalía o discapacidad.
La verdad, no es agradable tener que poner un grado de discapacidad a tu hijo, pero no queda más remedio.
Cuando JAN tenga 3 o 4 años tendremos que volver para que le hagan una nueva evaluación.
Lo cierto es que hasta que consigues que te concedan la minusvalía hay que hacer bastantes trámites y sobre todo mucho tiempo de espera.
El caso es que ya lo tenemos hecho.
Una cosa más, Santo Tomás.
