…el tiempo pasa lento, los segundos se mastican incómodos. Mónica y yo estamos pensativos, sentados en un bar frente a frente, cogidos de la mano. A los dos nos invaden pensamientos parecidos: ¿Tiene esto algún sentido? ¿Realmente es lo que a día de hoy queremos para nuestro hijo? ¿Estamos haciéndolo bien?…
Hoy ha sido el primer día en la Escuela Infantil de JAN y la verdad, para nosotros no ha ido muy bien. Él no ha llegado a llorar, pero el profesor nos ha contado que ha hecho pucheros en algún momento, cosa que a mi personalmente me da mucha pena…
Le hemos dejado una hora y media, durante ese rato hemos estado en una cafetería junto a la escuela. Al volver JAN estaba en la parte de fuera junto al aula, que hay un parquecito, en una tumbona… Estaba como tristón, sin apenas ganas de participar. Todo lo contrario a lo que mostró el otro día junto a nosotros en estimulación, que estaba eufórico y no paraba de hacer la croqueta y de interesarse por todo.
Lo que más nos preocupa es que al no habernos concedido el desfase, pues la segunda vez lo pedimos fuera de plazo, JAN está con niños de su mismo año y la mayoría de ellos ya caminan.
Además, por muy buena voluntad que ponga el educador, debido al número de niños por aula estipulado por la Comunidad de Madrid, creemos que va a ser difícil que JAN reciba la atención personalizada que realmente nos gustaría.
Una de las teorías que Mónica y yo siempre hemos considerado, es que un bebé en sus primeros años de vida necesita estar con sus padres, sobre todo hasta que comience a caminar y a tener su propia autonomía, esto le va a dar seguridad y confianza, y no apego como alguna gente opina.
Nuestra decisión de llevarle tan pronto a la escuela infantil ha sido pensando que iba a tener un mayor estímulo, pero la verdad es que no lo tenemos claro.
Es difícil de explicar, seguramente haya mucha gente que no lo entienda, pero los dos sentimos que no es el momento… es demasiado pronto y al no haber una necesidad real de tener que ir hoy por hoy… creemos que lo más seguro es que decidamos dejarle de llevar.
De todas formas, no nos queremos precipitar… mañana volveremos a ir y hablaremos con el profesor.


