Lo primero quería agradecer el hermoso comentario del otro día de Mariapi y también quería decir que nos encantó y nos dejó impresionados el comentario que dejo ayer una mujer que nos lee en Bolivia.
Desde el día que fuimos a la reunión de padres, me quedé dando vueltas al tema de la conducción. Como ya dije, según nos comentaron parece ser que no hay personas con síndrome de Down que lleguen a conducir. Dicen que son más lentos y tienen menos reflejos.
Y justo esto me ha hecho reflexionar… imaginaos una ciudad en la que la gente condujera más lentamente, con sumo cuidado, respetando la posible no rapidez a la hora de reaccionar del otro conductor.
¿No habría menos accidentes? ¿No habría menos atropellos?
El otro día Mónica me decía: ¿y si compramos una video consola para que JAN practique con juegos de coches?
Ja, ja, ja…
¡Me parto!
¡Qué tiemble Fernando Alonso!
Conduzca o no nuestro hijo, lo que si que tenemos claro es que todo va a ir… ¡SOBRE RUEDAS!






