La carta urgente que mandamos ayer a los Reyes Magos llegó.
Esta mañana en la habitación del Hospital había un montón de regalos.
Eran bonitos pero yo estaba un poco enfadado, porque el regalo más importante no había llegado.
Al ser festivo no estaba la doctora y el añorado alta parecía imposible.
Yo por la mañana le pregunté a un enfermero y nada de nada, me dijo que la doctora no pasaba, le expliqué el caso pero no supimos nada.
JAN se encontraba mucho mejor, la saturación bien y estaba alegre y divertido.
Por la tarde Moni preguntó a otra enfermera y avisaron a la médico de guardia. Dio la casualidad que era la misma que le hizo el ingreso el primer día.
En una primera observación no le vio demasiado bien como para irse, dijo que la saturación estaba bien, la auscultación se escuchaba algo de moco pero no estaba cerrado, pero que le notaba un poco agitado con la respiración. Aún así nos dijo que le iban a poner otro ventolín y que luego le iba a dar otra oportunidad.
A la segunda fue a la vencida y nos dio el alta. Nos dijo que era importante que en casa le diéramos el ventolín, pero que le veía bien para irse.
Parece mentira, pero al final el mejor de los regalos llegó, ahora estamos en casita tranquilos, los tres.
JAN ha estado muy emocionado por el regreso.
Mañana os cuento más, que ahora necesitamos descansar.
Todavía no nos podemos creer estar en casita.
Aquí os pongo dos fotos de por la mañana en el hospital abriendo los regalos.

