Al final el moco ha contraatacado.
Todo parecía ir genial ayer, pero la cosa empeoró. El abuelo le midió la saturación y nos avisó porque dormido le bajaba a 84. Luego le medimos despierto y tampoco la tenía muy allá.
Así que decidimos ir a urgencias. El médico miró su historial, escuchó lo que le contamos y nos dijo que tenía que hacerle una medición de saturación dormido, ya que si daba por debajo de 90 tenían que ingresarle para ponerle oxígeno de noche.
JAN estaba mucho mejor, alegre y tranquilo. La saturación despierto estaba bien, ahora había que esperar a que se durmiera.
Por fin le conseguí dormir en brazos y llegó la prueba. Al principio la cosa iba bien, pero en cuanto le tumbamos la saturación bajó a 86.
Así que otra vez ingresados.
Parece que llegan los días de fiesta y nos vamos de vacaciones al hospital. Tiene narices la cosa.
Lo que nos ha dicho el médico que tiene es Apnea del Sueño. A poco que tenga algo de moco hay que vigilarlo dormido porque le baja mucho la saturación y es peligroso.
Luego tendremos que ir al otorrino para encontrar posibles soluciones.
Moni se ha quedado con él a dormir. Hace un rato fui a llevarles ropa, algo de comer y al amado peluche Lula.
Nada más verle JAN le nombró y se puso a darle besos. Ahí podéis ver la foto.
Ánimo hijo, otro nuevo reto que nos pone la vida. ¡Vaya tela!
Esperemos que nos podamos ir pronto.
