Llevo varios días poniendo la atención en que JAN me haga caso.
Muchas veces le dices algo y no lo hace, y sabe lo que le estás pidiendo.
No soy de los que piensan que lo hace por retarnos, pienso que es una cuestión de distracción, o que en ese momento no le apetece, o que le apetece más hacer otra cosa.
Lo que tengo claro es que tengo que tener paciencia e insistir. Hacer que me mire a los ojos y explicarle lo que quiero las veces que haga falta. Un consejo muy bueno que nos dio la profe es que sean mandatos de acciones simples y concretas, por ejemplo: siéntate a comer, entra en el ascensor, tráeme el agua…
Así que seguiré trabajando en ese sentido. Me queda tanto por aprender, hay tantas cosas que podría mejorar como padre.
Bueno, para terminar voy a poner una foto, que llevo días sin hacerlo. Aquí estamos los dos haciendo la mirada acero azul de la peli Zoolander.
Mira, en esto si que me hizo caso, le dije: pon la mirada Zoolander, ¡y lo hizo! 🙂 Jajajaja…





