Si cuando nació JAN me hubieran dicho que con tres años iba a encender el iPad, desbloquearlo, buscar su carpeta de juegos y ponerse los dibujos… no lo hubiera creído.
Es alucinante, ya lo he contado alguna vez, pero es que hoy viendo como lo maneja he vuelto a reflexionar sobre ello.
Ésto, junto a la llegada de sus primeros pasos de ayer, me hacen pensar una y otra vez que todo llega. Cuantos miedos teníamos… y seguimos teniendo.
Ahora a seguir confiando y pasito a pasito las cosas irán llegando.
¡Bravo hijo!
🙂










