Ahí va el esperado vídeo donde se ve a JAN caminando.
Espero que os guste.
¡Hijo eres todo un campeón!
🙂
Ahí va el esperado vídeo donde se ve a JAN caminando.
Espero que os guste.
¡Hijo eres todo un campeón!
🙂
Seguramente ya lo haya puesto alguna vez en el blog, pero es que disfrutamos tanto viendo como JAN come sandía, que no podía pasar sin poner estás fotos.
Le encanta la sandía, la verdad es que es maravilloso que le guste tanto la fruta.
Cambiando de tema, ayer el comentario de Rosa María me hizo reaccionar y tengo buenas noticias… en breve estará el vídeo, mañana domingo o como muy tarde el lunes podréis ver el vídeo de JAN caminando.
Rosa María, tienes toda la razón y siento no haberlo podido hacer antes, pero de veras que estoy saturado de trabajo.
Bueno, ahora a mimir.
🙂
No hay cosa que más nos guste a JAN y a mi que bailar juntos, abrazados.
Le cojo en brazos y me pongo a bailar al ritmo de la música. Él se queda inmóvil, disfrutando del ritmo.
Le fascina.
Me lo pide siempre que pongo la música.
A mi me transporta a otro lugar, me emociona…
¡Te amo tanto hijo!
A JAN le encanta columpiarse, siempre le llevamos a esos columpios que tienen una sillita cerrada para más seguridad.
Hoy me ha contado Moni que está probando a montarle en el columpio de toda la vida, el que simplemente es una tabla y no tiene sujeción.
Empezó regular porque tuvo una pequeña caída, todo quedó en un pequeño susto y Moni le volvió a subir para que no le cogiera miedo.
Poco a poco parece que JAN va estando algo más seguro ahí sentado. Lo bueno es que le hace mantener el equilibrio y eso es muy bueno a nivel motor.
A ver si un día lo pruebo yo, por lo que me ha contado Moni todavía hay que sujetarle mucho, pero va cogiendo confianza y seguridad.
¡Grande Moni!
🙂
Hoy hemos tenido la revisión con la Fisioterapeuta del Hospital.
He llevado yo a JAN porque Moni tenía ensayo.
La doctora se ha quedado alucinada cuando ha visto entrar caminando a JAN.
Me ha dicho que le ve muy bien, que ahora tiene que caminar mucho para ir perfeccionando el movimiento.
JAN estaba emocionado, no paraba de moverse por los pasillos del Hospital.
¡Qué alegría!
Se que tengo pendiente el vídeo, todavía hay que esperar un poco porque estoy a tope y no tengo tiempo, pero prometo que lo pondré.
🙂
A JAN no le gusta que le corten las uñas, desde pequeño le molesta.
Yo soy el encargado de hacerlo y uso varios juegos para poder conseguirlo.
Le canto, bromeo, radio como si fuera un partido de fútbol, le hago reír…
Al final termino llevando a cabo mi objetivo.
La verdad es que no me gusta nada tener que hacerlo.
Espero que tarden mucho en volver a crecerle.
🙂
Hoy pasé la tarde con mi hijo JAN.
Moni trabajaba y nos quedamos solos los dos.
Decidí salir a dar un paseo sin el carrito. Moni ya lo había hecho, pero yo no había ido sólo con JAN y sin el carro.
Ha sido una experiencia muy curiosa. Ha caminado bastante y yo he sentido mucha libertad.
Nos hemos sentado en una terraza a merendar.
También ha pasado una cosa muy bonita antes de salir, hemos ido al parque de nuestra casa un rato y JAN ha señalado el blanquito donde se sentaba la Abuela Ana y ha dicho: Tata.
¡Qué hermoso!
Por cierto, Ana se tuvo que marchar el otro día porque tuvo bronquitis, ahora ya está mejor.
Bueno, a dormir que mañana empieza la semana.
Hoy por primera vez he visto ha JAN de aquí para allá caminando.
Moni me lo había contado el otro día, pero yo no le había visto de un lado para otro con tanta seguridad.
¡Qué maravilla!
Me quedo mirándole y no me lo creo.
Una vez más puedo afirmar que todo llega.
Ahora a ir detrás él. 🙂
Hoy Mónica, sorprendiéndome una vez más, se ha puesto a elaborar un bizcocho con JAN, haciéndole participar en cada uno de los pasos.
Poner los ingredientes sobre la mesa, romper los huevos, machacar las almendras con el mortero, mezclar todo batiéndolo con firmeza y el toque final del horno.
JAN lo ha pasado en grande, ha partido genial los huevos, usado el mortero y ha mezclado todo con esmero.
El bizcocho ha quedado espectacular. Riquísimo.
Ese toque maestro del pequeño JAN se ha notado.
¡Impresionante Mónica!