El final de algo suele ser el principio de algo mejor.
Sobre todo, cuando aquello que se termina ha cultivado tantas cosas importantes.
Hoy ha sido el último día de JAN en la Escuela Infantil la Paloma.
Dos años inolvidables, dos hermosos años de cobijo, apoyo, enseñanza, verdad, calor, comprensión…
Nunca olvidaremos a ninguno de los profesionales que han acompañado en estos primeros años de educación a nuestro hijo.
Un aula vacía, un vacío impregnado de recuerdos. En el aire se puede saborear el alboroto infantil, ese jolgorio que ahora deja paso al silencio, un silencio cargado de esencia.
Gracias.
