Definitivamente nos han confirmado que nuestro hijo JAN tiene Síndrome de Down.
Es difícil transmitir con palabras lo que sentimos… Ahora ya todo es real, ya no hay hipótesis, ya no hay conjeturas, sólo esta la realidad… la realidad de nuestra historia, la historia de JAN.
Esta mañana ha sido muy duro, en la consulta del pediatra la noticia ha caído sobre nosotros, directa, real… y dolorosa. Y eso que ya lo sabíamos, Mónica y yo siempre lo supimos, desde el embarazo, aunque en ninguna ecografía nadie nos dijo nada. Pero nosotros lo sabíamos.
No os podéis ni imaginar lo importante que es para mi y lo mucho que me llena de gozo ver a Mónica serena en estos momentos. Afrontando la realidad con calma y seguridad. Ha llorado mucho durante la consulta pero ahora esta muy tranquila.
Yo me siento raro, muy enfadado con ciertas cosas, enfadado con la gente que no quería ver la realidad, enfadado con las multitudes, enfadado con la gente que puede que lo supiera y no nos lo dijo… Qué importante es la VERDAD.
…pero sé que este enfado es una válvula de escape para mi dolor.
También me siento muy cansado físicamente… esta tarde hemos ido a un centro comercial y ha sido una verdadera tortura, me he mareado y me encontraba mal. No ha sido la mejor idea, pero ha sido.
Ahora comienza un nuevo camino, una nueva vida, un sendero real.
Lo más importante, la certeza más real, lo auténticamente maravilloso es que Mónica y yo hemos encontrado un nuevo y verdadero sentido de la vida:
Hacer feliz a nuestro hijo JAN.






Recuerdo que yo me tuve que ir a cambiar el tiquet del coche y cuando volví Moni ya no estaba en la sala de espera. Me puse nervioso, y en seguida llamé a la puerta de urgencias, dije que mi mujer estaba dentro, que si podía pasar, me dijeron que adelante. Había una pequeña recepción donde había varias enfermeras y de pronto vi como Mónica salía de una de las consultas, me miró y lo supe. Tenía los ojos llenos de lágrimas y me dijo: SIIIII!!!! Y nos abrazamos llorando, todas las enfermeras nos miraban con cara de felicidad y decían: ¡Qué bonito!
No voy a negar que Mónica y yo tenemos un pequeño huequito de esperanza en nuestro corazón, que nos hace pensar en la posibilidad de que nuestro hijo no tenga Síndrome de Down, o que tenga mosaicismo, esto quiere decir que no todas las células están afectadas, esto se da en muy pocos casos, únicamente en 1-1,5% de los afectados.


Todavía más calma.
Hoy ha sido un gran día, hemos ido al cardiólogo y JAN no tiene ningún problema en su corazoncito. Según hacía la ecografía, la doctora iba narrando lo que aparecía en la pantalla. Al oír que todos sus comentarios eran positivos poco a poco se me iban llenando los ojos de lágrimas, la emoción llenaba mi ser. Mónica y yo estábamos cogidos de la mano, nos mirábamos y seguiámos escuchando, embriagados con sus palabras. Finalmente la doctora ha dicho que el corazoncito del pequeño JAN está perfecto. Ha sido uno de los momentos más felices de mi vida.
