El otro día fuimos a comer los tres con nuestra amiga Julia y a JAN le regalaron un globito.
¡Le encantan los globos, como a su primo Darío!
Fue una comida divertida, al principio JAN estaba tranquilo, pero poco a poco se fue alterando. Terminó gateando por encima del sillón hacia los abrigos de una familia que estaba sentada junto a nosotros.
Aunque cansa mucho, me encanta verle con ese punto gamberro.
Le reñimos para que se estuviera tranquilo, pero no había manera de que parara.
Por lo menos el globo le entretenía a ratos.
¡Fue genial!
