Estoy viendo las noticias sobre el accidente de tren que ha habido en Santiago de Compostela y no doy crédito.
Estoy totalmente consternado, aturdido.
Da mucho miedo lo cruel que puede llegar a ser la vida.
Solo nos queda agarrarnos a cada instante, sentir cada momento, respirar y agradecer cada mañana que vemos brillar el sol.
Una vez más me perderé en la mirada de JAN, una vez más seguiré sintiendo amor hacia mi hijo por todos los poros de mi piel.
Todo mi cariño para los familiares de las víctimas, toda mi fuerza para los heridos y todo mi apoyo para aquellos que esta noche no dormirán brindando su indispensable ayuda.











