Quizás por la rutina, quizás por comodidad, quizás por descuido… hoy he sido consciente de que no estaba haciendo bien las cosas con JAN en cuanto a la gestión de su autonomía.
Esta tarde, Mónica me preguntaba qué cosas pensaba yo que podíamos hacer mejor con JAN.
En mi caso lo tengo claro, (Mónica trabaja mucho mejor en este sentido), pero yo le estaba haciendo casi todas las tareas a JAN.
Hoy he alucinado, porque se puede quitar él solo los zapatos, los calcetines y comienza a quitarse algo la ropa.
Y es que en la rutina y velocidad del día a día uno no se da cuenta, por ejemplo yo le quito las gafas, pero no se me ocurre decirle: JAN quítate las gafas… y lo sabe hacer.
Con la comida a mi me tiene pillado el truco, porque no quiere comer sólo, quiere que yo le de. Pues hoy he conseguido que comiera todo él solito.
Está claro que hace falta tiempo y paciencia pero por supuesto es fundamental.
Cuando le bajo de la escalera de casa, yo le llevo muchas veces directo al sofá y Moni me dice: por qué no le dejas que vaya él andando, y tiene toda la razón.
Lo maravilloso del horario que tiene es que uno puede trabajar casi todo el día y luego a las 18:00 se le puede dedicar tiempo de calidad.
Es algo que quizás desde fuera parece obvio, pero de veras que no es fácil darse cuenta.
Para mi hoy ha sido un antes y un después.
¡Vamos hijo! ¡Nos vamos a comer el mundo!
🙂
